Mesa de experiencia

Hoy coincidimos por algo en común: la tecnología y la innovación conectan un mundo de información.
Mensajes, noticias, historias escritas, la vida de otros que impulsan las críticas y exigen de todos nuestra atención.

Me explicas que quieres tener lo mejor, crear contenido, exponer ante el mundo tu mejor talento; tus sueños y retos serán tu misión.
Te escucho con calma y te pongo atención, y con ojos abiertos te expreso contento:
tengo para ti la mejor opción, pues es innegable tu anhelo y esmero ante las virtudes que te ha dado Dios.

Como nada es casual, seguimos hablando de ti, de tus sueños, empeño y esfuerzos constantes,
que en este contexto celebran contigo familia y amigos, aplaudiendo en silencio y total discreción.

Los seres humanos, llenos de emociones, sentimos, vibramos y también andamos.
Vivimos momentos de oportunidades, llenos de retos y también de nostalgia,
que dejan a veces un sabor agridulce, como un aderezo que nadie pidió.

De pronto recuerdas a aquel que no está, o al que te falló; un amigo marchándose o hasta un viejo amor.
Me dices, con mirada triste y una frágil voz: “Las sombras y luces tienen su función”.

Hemos cantado en italiano, te he escuchado en inglés, francés, quechua, coreano y tal vez español.
Nuestras almas libres no tienen idiomas, tan solo se expresan donde hay esperanza, empatía, gratitud
y un respeto hacia el prójimo que nació entre nosotros como hijos de Dios.

Ya finalizando, hemos concordado en que ambos necesitábamos esta conversación;
que no es un adiós, sino un hasta luego; que formamos parte de un mundo cambiante que ruega a los humanos mayor conexión.

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este contenido
Impulsa este Blog: