¿Tener mucho dinero o hacer lo que te apasiona?
Vivimos en una sociedad que regularmente mide el éxito por la cantidad de ceros en una cuenta bancaria, los bienes que posees o la posición que alcanzas, pero ¿de qué sirve todo eso si cada lunes se siente como una condena?
Personalmente, creo que el éxito es hacer lo que de verdad te apasiona, y hacerlo bien. Es despertar con ilusión por lo que viene, estar en sintonía con lo que haces y encontrarle sentido a cada día. Cuando trabajas desde la pasión, el dinero llega como consecuencia, no como meta. Una persona exitosa no es la que acumula más riqueza, sino la que vive de sus pasiones; aquella que encuentra felicidad en lo que hace, que no siente angustia por comenzar una semana más, porque su trabajo se alinea con su propósito.
El éxito no siempre brilla, ni se exhibe. A veces ocurre en silencio, cuando una idea florece, cuando logras que un proyecto avance o cuando descubres que lo que haces puede inspirar a otros.
En relación con este tema, considero pertinente compartir mi experiencia profesional. A lo largo de 27 años me he desempeñado en el sector editorial, y he desarrollado una sólida carrera; sin embargo, el nivel de estrés era considerablemente alto. En mi último trabajo no tenía tiempo suficiente para estar con mis hijos; tenía hora de entrada pero no de salida. Finalmente, ante situaciones de falta de respeto y vulneración de derechos laborales, tomé la determinación de renunciar. Si bien esta decisión supuso un desafío considerable y un cambio en mi situación económica, fue necesaria y no me arrepiento.
En ese momento, junto con varios amigos creamos una marca de bolsas sostenibles: Itacati, pero me di cuenta de que extrañaba profundamente hacer libros. Así que pocos años después, cuatro socias y yo fundamos una empresa de servicios editoriales: AGUAA Editoras. Hoy estoy satisfecha de cumplir mi sueño. Emprender ha sido difícil, pero soy feliz porque hago lo que amo, y contribuyo a que otras personas también sean felices.
A lo largo de los años, AGUAA Editoras ha consolidado su reputación y posicionamiento. De manera simultánea, desarrollo mi marca personal con enfoque en la producción de libros de arte, sector en el que poseo especial interés y experiencia.
No tengo dudas de que se puede vivir de lo que amas. Hay personas que lo han conseguido, y creo que son aquellas que vencen el miedo a lo desconocido, que se atreven a dar el siguiente paso y se mantienen firmes y fieles a su sueño, a pesar de los miles de obstáculos y críticas que se encuentran en el camino. Lo importante es ser resiliente y no perder la fe (lo digo por experiencia).
Aunque el emprendimiento requiere más trabajo, vale cada minuto cuando sabes que estás construyendo algo propio, con sentido y con alma; sin embargo, siempre surgen las preguntas: ¿Qué quiero? ¿Trabajar para recibir un salario, aunque no me guste lo que hago? ¿O dedicarme a aquello que llena mis días, me da libertad, me ofrece más tiempo para crear y me permite vivir mis sueños, aunque el beneficio económico sea menor?
Sé que es un tema polémico, porque todos debemos pagar cuentas, pero creo que tener tanto éxito como dinero depende de la actitud y del propósito con que afrontes la vida: cuando logras cruzar la barrera del miedo, todo empieza a fluir con mayor facilidad.
En conclusión: para mí, la gente exitosa es aquella que disfruta cada día haciendo lo que ama (incluso en una oficina), porque el éxito, en el fondo, no se mide en dinero, sino en alegría, propósito y paz interior, y eso se refleja e impacta —de una u otra manera— en la sociedad.