¿Por qué?
Palabras que succionan mi paz. Que no permiten un respiro, una pausa.
Un constante cuestionar algo que no es posible modificar y en muchos casos comprender.
¿Por qué fue así?, ¿por qué esa persona actuó de esa manera?, ¿por qué no me trataron distinto?
Preguntas que pueden tener infinitas respuestas y que aún así no modifican el dolor que se siente al hacerlas.
Muchas veces el por qué es porque así ha sido antes, siempre, en este lugar, en esta cultura, por centurias.
¿Por qué se separan hombres de mujeres? Por qué así ha pasado siempre, porque en esta casa así es.
¿Por qué han habido traiciones? Por que los humanos somos ambiciosos y podemos olvidar ciertas enseñanzas que no nos beneficien personalmente.
¿Por qué no me quiso como yo esperaba que lo hiciera? Porque en su otro hijo se veía a sí misma.
¿Por qué no me quiso como yo esperaba que lo hiciera? Porque ni siquiera creía que no lo estaba haciendo, creía que a todos los trataba igual.
¿Por qué no me quiso como yo esperaba que lo hiciera? Porque el otro lo necesitaba más.
Por qué no pensé en esto antes.
Por qué tomé esa decisión.
Por qué permití que me lastimaran.
Por qué no puse un límite.
Por qué, por qué, por qué…
La lista es infinita y las respuestas también. No hay una que responda en su totalidad la duda que me carcome.
Los momentos y circunstancias así como la persona con su mundo de significados y experiencias responden -muchas veces reactivamente, otras intencionalmente- de formas que pueden ser incomprensibles, incluso para quien lo hace.
Pero esas palabras contienen una sutileza que podría transformar todo lo que generan.
Hay porqués que pueden servir para transformar. Esos se salen de la queja y la duda, aunque los mueve un dolor. Su fin no es arreglar lo que ya pasó sino transformarlo. Es mirar hacia el presente y el futuro.
Sería el por qué curioso, cuestionador con el fin de transformar; el que no busca la explicación, y si la hay, no se queda con ella. Es un porque es así, seguido de un me gustaría que fuera de esta manera. E impulsa el cambio.
Es tan sutil la diferencia que a veces se confunden. El segundo requiere de la fortaleza para luchar en contra de lo que creo que es. El primero sólo le da vueltas y lo inspecciona.
Lo que ya fue no puede ser modificado ni en una coma. No hay forma de que sea de otra manera. Sólo en lo que elijo contar, ver, destacar, realzar.
Sólo el futuro puede serlo, ya sea porque transformo cómo lo veo, o hago lo necesario para que como grupo o comunidad sea distinta la práctica.
Toda evolución va ocurriendo cuando alguien cuestiona el status quo, pero entender por qué los humanos hacemos lo que hacemos, que lastima a otros, es tan complejo que puede mantener el dolor congelado en nuestro interior permanentemente.
Aquella tía que me lastimó profundamente es casi seguro que ni siquiera se daba cuenta. Sus limitaciones personales la hacían ciega al dolor que causaba.
El hombre que maltrata por años a una mujer puede haber sido violentado de la misma manera.
Nada de eso lo justifica pero tampoco lo cambia. Y es cuando tendría que abrirse la pregunta a cómo voy a hacer para que ya no sea así.
Hay explicaciones estériles y generativas.
Las estériles succionan el alma y la mente.
Las generativas rompen puertas y barrotes.
¿Por qué sería necesario que yo cambie lo que he creido por siempre, por costumbre, por ignorancia, por ver sólo un lado del prisma?
Detach from drama
Poder decir eso ya es parte del pasado. Aunque duele, ya no hay una búsqueda ahí.
Eso que ocurrió, que he cargado como un lastre está liberado. Lo suelto, lo libero, no lo retengo.
No sé si sea una cuestión de perdón. Quizá ni siquiera eso sea posible porque quien lo hizo no era consciente del daño que posteriormente alguien cargaría por años, y no hay entonces conciencia de algo que deba ser perdonado.
Lo que me reclaman, lo que yo reclamo por no haber hecho o por haber dejado de hacer es parte del camino personal, a veces muy difícil de entender con la complejidad que cada uno somos.
Soltar, desengancharse del drama, del deseo de vengarse como si eso arreglara o cambiara algo de lo que ocurrió.
Detach from drama.