Desde que nació, y cada día después

¿Lo estará haciendo bien?

Esa pregunta la acompaña seguido. A veces en voz baja, a veces en medio del caos, mientras acompaña a ese pequeño que llegó a dar vuelta todo. Que no solo cambió sus días, sino también su forma de mirar, de aprender, de estar.

Hoy él terminó sexto grado. Y aunque parece mentira, ella lo tiene tan presente…
El pantalón que le tapaba los zapatos en kínder, la mochila enorme en primero, su energía inagotable desde siempre. Hubo cambios de escuela, adaptaciones, días buenos y días difíciles. Y ahí estuvo él, enseñándole también a ella.

Un video que mandó la maestra de inglés le hizo llorar. No por tristeza, sino por el tiempo. Porque él crece. Porque ella lo ve. Porque está.

Y aunque no siempre sabe si lo está haciendo bien, encontró una respuesta: lo que sí sabe es que él lo está haciendo excelente. Crece con valores, y eso hace sentir orgullosos a quienes le dieron la vida. Es un gran niño.

Ella elige estar. Elige que él sea parte de su motor, de su rumbo. Que los diplomas de carismático se llenen también de valores, de amor, de lo que realmente importa.

Hoy cierran una etapa. Y empieza otra.
Siempre juntos.
Desde el primer día.
Y todos los días después.

— Mamá que acompaña, observa y se transforma.

2 comentarios

  1. Ufff, leo esto y me siento tan identificada.
    Los hijos llegan a darle vuelta a todo lo que uno cree que ha aprendido. Qué grandes maestros y que bendición tan grande de vida.
    Felicidades a esa mamá que lo está haciendo execelente!

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