Raro

En algún momento teníamos que aceptar que dejaríamos de doler, ¿no? Soltar esa idea de que siempre nos iba a doler lo que dejamos de contarnos. Porque, de todo lo que no estábamos seguros, sabíamos que tarde o temprano nos dejaría de doler no tenernos, no saber nada del otro, no volver a besarnos, no […]