El hoyo nunca se llena, pero siempre crecerá nueva vida alrededor
And just like that
¿Recuerdas esa vez en la que todo fue peor de lo que pudiste imaginar, cuando ni siquiera las pesadillas o futuros catastróficos anticiparon el dolor real que viviste? El de las pequeñas cosas, el de los fracasos cotidianos, las relaciones lastimadas.
Todo lo que en un momento iba bien y en otro, sin siquiera darte cuenta cuándo, el rumbo cambió. La pendiente fue cuesta abajo arrastrando lo bueno con lo malo, lo triste, lo difícil, las decisiones equivocadas…
¿Ya lo tienes?
Seguro lo recuerdas con claridad, y si lo has dejado atrás en el tiempo, ¿también en el cuerpo?
¿Cuánto hace de eso?
Seguro superaste muchos obstáculos.
Y hoy, ¿dónde te encuentras?
¿En el sueño ideal, o resolviendo algunas cosas, superando otras, avanzando, creando… pero con la sensación de que hay algo que no acaba de suceder?
Y unas cosas fueron mejor, otras no tanto, pero al final el tiempo pasó. Como siempre.
Nada permanece, todo cambia… así es siempre.
This shall pass too…
Tengo a mi alrededor muchos espejos que me muestran el peor escenario, justo lo que no quiero que ocurra en mi futuro.
Critico, recrimino, soy arrogante y con sentimiento de superioridad me pongo por encima.
¿Y sí lo estoy?
Qué tanto lo que hoy hago, creo, ocupo mi tiempo y energía no es el preámbulo para lo mismo.
¿Podría asegurar que desde este punto en una línea recta no llego allá?
Me veo hace un tercio de mi vida y pienso que queda otro igual.
Si me encuentro en ese momento del pasado conmigo, cuando había duda, o que puede ver a la distancia el momento en el que pude haber evitado ese gran dolor ¿qué me diría?
Hay veces en las cuales me importa tanto lo que otros piensen, mi necedad, el miedo a fracasar, o simplemente no sé cómo continuar, que son como ese momento.
Ese que hoy veo como un instante en el que pude haber modificado el rumbo que con mucha claridad mostraba que si seguía haciendo lo mismo era difícil que el destino fuera distinto.
Aunque lo deseaba. Eso es indudable.
Ya no hay marcha atrás. El pasado, pasado es.
¿Pero hoy?
Regreso a la línea.
Soy vidente.
Soy tú del futuro y vengo a mostrarte lo que puede pasar dentro de unos años.
Tus peores miedos y más se han convertido en tu realidad. Has vivido dolores que no te podías imaginar, y todo lo que querías evitar con tus decisiones es lo que ha pasado y peor aún.
Lo que se hace bien no mitiga lo que no se hace bien.
Hoy a la distancia puedo ver cuánto has sufrido, cuánto lo has intentado.
Has tenido éxitos y fracasos.
Ha sido el dolor tu impulso, siempre lo has usado como combustible. Tu alimento es lo que quieres evitar en lugar de alimentarte con el fuego del anhelo.
Un espejo roto me lo muestra. Con compasión, pero con alarma.
Hoy es el momento de no quedarme en el mundo pequeño.
¿Voy a sobrevivir si continúo así?
Claramente sí.
Siempre lo hago.
No quiero sobrevivir, quiero volar.
Tienes espejos que te duelen y aun así sigues posponiendo, evitando.
Lleva luz a donde hay oscuridad.
Hoy es el momento. El del pasado y futuro en contacto.
El futuro del dolor ya lo conoces.
Sé un faro, lleva luz donde hay oscuridad.
Y así, el corazón se romperá y, sin embargo, aún roto, vivirá.
Lord Byron
Mientras estés vivo, ¿qué otra opción tienes más que vivir? Vive.
La creatura. Frankenstein