Su pisar firme deja huellas

Ella lo conoce.
Es muy cercana.
Lo vive. Y lo elige.

Ve su pisar a diario,
las huellas que deja incluso cuando no se da cuenta.

Existen muchas maneras de pisar este mundo.
Hay pasos apurados, otros livianos, algunos que apenas se animan.

Él elige caminar con elegancia.
Con respeto.
Con amor.

Su andar es firme.
A veces titubea, duda… pero sigue.
Siempre sigue.

Mira alrededor.
Mira a lo alto.
Y, sobre todo, vive.

Hombre de pies y manos bonitas,
de mirada nostálgica y corazón grande.
Juega, canta, abraza.
Está.
Es.

Ejemplo silencioso para sus hijos,
solitario en su caminar, pero profundamente presente.

Hoy, ella le regala un pensamiento.
Y con él, una certeza:

Que siga caminando con elegancia,
con respeto,
con amor.

Que la vida le regale siempre más de un motivo para agradecer,
para disfrutar,
para ser feliz.
Pero, sobre todo, para vivir.

No te preocupes tanto.
Tus pasos dejan huellas.
Viví hoy.

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comparte este contenido
Impulsa este Blog: