El control y otros demonios

Veinticuatro horas tiene un día, ni una más ni una menos. Aprovechadas o perdidas. Trabajadas o descansadas. En soledad o en compañía. Haya sol o llueva mucho. Con calma o con caos. Veinticuatro. Hace un tiempo que intento organizar mis horarios y mi agenda; que no se crucen entregas con eventos, cenas familiares con compromisos […]